viernes, 6 de junio de 2008

los sueños de lo fashion producen monstruos


Xose si todavía me lees, te dedico esta fotita porque en cuanto la ví pensé "esto lo hubiese subido Xose fijo, es el tipo de cosas que le molan". Pero me adelanté juasjuas.

En fín... lo que pasa es que debo ir al peluquero y en plena mañana de "trabajo" me puse a googlear hairstyles molones y me encuentro esto. Voy a imprimirla y se la llevaré a mi pelukero pa que me deje fashion fashion.

and that is poetry as i need it















































"Creo que el uso de ruidos en la composición musical irá en aumento hasta que lleguemos a una música producida mediante instrumentos eléctricos, que pondrá a la disposición de la música cualquier sonido y todos los sonidos que el oído pueda percibir. Se exploran los medios fotoeléctricos, el filme y diversas mecanismos para la producción de música" John Cage

La mayor parte de lo que hacía John Cage era un coñazo, pero algunas veces encontraba cosas maravillosas, como la letanía de gamelán que aparece en la sesión que subí ayer. Sus partituras son toda una fuente de inspiración para cualquier artista.


jueves, 5 de junio de 2008

ei-yu-ti-ou-ma-tic






























He preparado una sesionaza de avant garde cannábico con toda la ilusión de que os la bajéis y os la escuchéis. Aunque la sesión ha quedado, como no podía ser menos, un poco deslabazada por algún resbalón notable y errores de secuenciación importantes (lo más significativo es lo tremendamente mal que el Traktor renderiza los volúmenes de los temas y las ecualizaciones), reconozco que el resultado me gusta bastante y es muy representativa del tipo de música que más me interesa y emociona actualmente. Quizás a los oídos resulte cercana al ambient o el new-age, pero no se trata de eso sino de contemporánea para fumetas. Os recomiendo que si tenéis un poco de tiempo le déis una oportunidad ya que los músicos que aparecen son clasicazos de primerísimo orden, y se me antoja un modo sencillito y rápido de echarle una ojeada a estas sonoridades a menudo ninguneadas por aburridas y repetitivas. Aburridos y repetitivos son los Strokes, Glass Candy o Arcade Fire; 42 minutitos de contemporánea, no.
En mi línea trapalleira, no tengo el tracklist a mano (ni a máquina), pero puedo deciros que hay cosas de gente del calibre de Merzbow, John Cage, Autechre, Pauline Oliveros, Pan Sonic, Derek Bailey, Oscar Peterson, Jann Jelinek, British Murder Boys, Evan Parker, Basic Channel, Oval, Valet, Takaaki Itoh, Phillip Glass o John Duncan, con un final un poco precipitado en el que se me iba la mano con el techno de la mano de Sender Berlin y Uursitalo. A mí casi todas estas canciones me emocionan y estoy convencido de que escuchadas con una cierta empatía (con cascos,en una tarde de trabajo muy tranquila), os pueden interesar a todos vosotros tambien.

martes, 3 de junio de 2008

Vive la Résistance


























































































































































Non stop avant garde para la clase trabajadora. Algunos de los que he buscado, he escuchado y me han convencido:

Pauline Oliveros
Evan Parker
Stephen O´Malley
Pete Rehberg
Derek Bailey
Alva Noto
Otomo Yoshihide

y el mejor de todos, siempre Markus Popp a.k.a Oval

hablo de mí a propósito de Shakespeare














Cuando me pongo en plan Simón del desierto...


Está siendo un año muy veloz para todos, y los acontecimientos se sucenden sin que seamos capaces de ponerle nombre, ni orden ni sentido. Todas las palabras que he recibido de mi gente más querida han sido de respeto y distancia con mis duelos, que alguno he tenido aunque haya preferido no hacer dramatismos teatrales de lo que ha sido y es vulgar encaje de bolillos de lo cotidiano. Mi sudoku este año ha resultado irresoluble, a veces una lágrima inesperada cae en el papel y desdibuja los trazos de tinta, borrón y cuenta nueva, como al final de "Juegos de guerra" resulta que el problema de ciertas partidas es que siempre terminan en tablas, por la naturaleza circular de sus reglas. Y una partida en tablas perpetuas enseguida muta en ansiedad. Creo que todos estamos a la caza de algún nuevo modelo de felicidad, aunque en nuestros corazones a menudo asome la inconformidad con las decisiones tomadas. Cada uno con su particular contienda, y las mías tan modestas y "uncool" como las de cualquier otro, unos más conformistas y otros menos, pero todos con la natural temeridad del que tiene todo por perder.
Me dan pena sin embargo las injusticias que de modo inadvertido infectan de aluminosis los cimientos de bastante gente de la que me rodea. Tengo amigos extraordinariamente dotados para la arquitectura,el diseño o los tebeos que ven poco o nada recompensados sus esuerzos por hacer valer su talento y que, es más, incluso a veces su fidelidad al "off system" les revierte en ostracismo y falta de oportunidades. Sé de algunos in the mood for love que queman sus noches de fín de semana sintiéndose demasiado mayores para los juegos fátuos a los que debe someterse el que sólamente busca un hombro sobre el que despertar el miércoles. Otro mantiene su fé en la bondad del mundo mientras espera un sueldo que se le debe, un trabajo que le enamore, y si me apuras un poco de maná (o sea, tiempo+dinero) para ir a Berlín en verano. Todos extraordinariamente animados e ilusionados, fieles a su sueño, intolerantes con la desgana y el desánimo, enérgicos y decididos a seguir en la carretera.
Me gustaría que a muchos, a todos, os fuese mucho mejor de lo que os va, porque lo merecéis y os lo habéis ganado. En el sistema "pandilla de amigos" supongo que mi papel es el del indeciso, un poco plomizo y excesívamente cauto, seguramente un poco perdido y sin duda escasamente pragmático. Pero me siento infinítamente más sabio que hace un par de inviernos. Todos somos muchísimo más adultos, aunque las encrucijadas por las que hemos aprendido a conducir nos demanden a veces la valiente ignorancia del niño inconsciente. No sé cómo decirlo, tengo miedo de que los períodos que deberían ser sólamente un impasse se conviertan, por inercia, en rutinas de las que no sepamos salir. Me ofrezco como cabeza de turco, hablo de mí, pero aunque casi nadie se de por aludido, hablo de todos.

lunes, 2 de junio de 2008

Por favor, deja de bailar en mi cabeza
























Rencor es lo que sentía hacia Stephin Merrit desde que comprendí que sus canciones no hablan de amor, sino sobre canciones de amor. Entender que mi fabulador favorito era finalmente un juglar que construía sus no-ficciones a través de retales vintage de ficciones pretéritas hizo girar mi cabeza y enviarle al baúl de las decepciones.

He vivido las canciones de los Magnetic Fields como si de un Nuevo testamento se tratase, aunque decir esta frase despierte muchas suspicacias y resulte poco creíble. Sé que todos los que me leéis habéis vivido algún tipo de comunión mágica, cada uno con su totem particular, con algún poeta de ultramar que os haya leído el corazón y haya contado lo que ha visto en él con una precisión micoscópica. Eso nos ha pasado a alguno con los Magnetic Fields, y el hecho de que la pasión de fan fatal resulte falaz y "de postureo", cuando no pueril y neurótica, la hace una experiencia, íntima y secreta, mucho más sagrada. Con la particularidad de que Stephin no relata lo que nos sucede, sino lo que soñamos que nos hubiese sucedido. Sus canciones, pura nostalgia de lo que nunca sucedió, no apela a los sueños de futuro, sino a las fabulaciones y anhelos del pasado.

"Distortion" ya nunca nos hará sentir lo mismo que sus anteriores discos, muy especialmente aquel "Houses of tomorrow ep" que debería estar muy alto en cualquier podio de angustia post-post-post-adolescente. Pero cuenta al menos con 3 o 4 perlas de emotividad enciclopédica capaces de derretir al intelecto más sarcástico y descreído con un ígneo nudo en la garganta. Especialmente la maravillosa "Please don´t stop dancing in my head", que es otro lindísimo ejercicio de rimas asombrosas sobre una melodía lánguida y suave marca de la casa. He aprendido a sentir como positiva la distancia que Stephin mantiene sus canciones fálsamente autobiográficas, y a identificarme con el nerdismo a la vieja usanza del que redacta su autobiografía a base de mentiras: ante la falta de vivencias dignas de ser recordadas, lo legendario se vuelve real y la ciencia ficción emocional deviene un posicionamiento de resistencia ante el mundo. Pero lo de el detachement entre el artista y el objeto que produce es algo sobre lo que ya he hablado y que no lleva a ninguna parte.

Lo que no impide que la música de los Magnetic Fields resultase mucho más contundente cuando todavía creíamos en los fenómenos UFO de los que nos hablaba.

viernes, 30 de mayo de 2008


«La incidencia del azar que siempre es relativo, el aplazamiento del deseo como modo de objetivizarlo, la cerebralidad como vía para moderar la pasión, la táctica del autoengaño y, desde luego, la perversión de la moral al tomarla en vano, al acudir a ella como pretexto»